Una caída, un balonazo o un accidente cotidiano puede fracturar, aflojar o sacar un diente. En esos primeros minutos, conservar la calma y actuar correctamente puede marcar una gran diferencia. Esta guía resume los primeros auxilios, pero un traumatismo dental siempre merece valoración profesional.

1Primero: revisa a la persona, no solo el diente
Después de una caída o golpe, confirma que la persona está consciente, respira con normalidad y no presenta señales de una lesión mayor. Un golpe fuerte en la cabeza, pérdida del conocimiento, vómito, confusión, dolor de cuello o sangrado difícil de controlar requiere valoración médica urgente.
Si no hay esas señales, revisa con buena luz si falta un diente, si cambió de posición o si hay heridas. Presiona suavemente el labio o la encía con una gasa limpia para controlar el sangrado y aplica frío por fuera de la cara.
2Si se rompió una parte del diente
3Si salió por completo un diente permanente
La avulsión —cuando un diente permanente sale entero de su espacio— es una urgencia en la que cada minuto importa. Localiza el diente y sujétalo únicamente por la corona, la parte blanca que normalmente se ve. No toques ni talles la raíz.
Un diente de leche no debe reinsertarse, porque podría dañar al diente permanente que se está formando. Aun así, el niño necesita valoración.
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4Si el diente está flojo o desplazado
Un diente puede moverse, hundirse, salir parcialmente o desplazarse hacia un lado sin caer por completo. No intentes enderezarlo a la fuerza. Evita que la persona muerda con esa zona y busca atención urgente para recolocarlo y estabilizarlo cuando corresponda.
Aunque el diente parezca intacto, el golpe puede lesionar la raíz, el hueso o el nervio. Una radiografía y las pruebas de seguimiento permiten detectar cambios que no se ven a simple vista.
5Qué puede hacer el dentista
Exploración e imágenes
Se revisan dientes, labios, encía y mordida. Las radiografías ayudan a identificar fracturas de raíz, desplazamientos y lesiones del hueso.
Reconstrucción
Una fractura pequeña puede pulirse o restaurarse con resina; si se conservó el fragmento, en algunos casos puede adherirse.
Reposición y férula
Los dientes desplazados o reimplantados pueden colocarse en posición y estabilizarse temporalmente con una férula flexible.
Seguimiento de la pulpa
El nervio puede recuperarse o perder vitalidad semanas o meses después. Por eso son importantes los controles, incluso si desaparece el dolor.
