Quizá dejaste el refresco con azúcar y ahora tomas una versión sin azúcar a lo largo del día. O notas sensibilidad y te preguntas si hace falta cambiar de pasta. Antes de elegir un producto, conviene hablar de lo que entra en contacto con tus dientes. La erosión dental es una de las causas de desgaste que el dentista puede valorar. Esta guía te ayuda a reconocer qué hábitos comentar y qué preguntas llevar a tu consulta.

1Un diente puede desgastarse sin tener caries
La erosión dental ocurre cuando ácidos que vienen de alimentos, bebidas o del estómago disuelven parte de la superficie del diente. En la caries intervienen los ácidos producidos por las bacterias de la placa; en la erosión, el ácido llega de otra fuente.
El desgaste también puede deberse al contacto entre dientes, como al rechinar, o al roce de objetos y productos abrasivos. Esas causas pueden combinarse. Ver un borde más delgado no permite saber por cuenta propia cuál está actuando.
Fuente: NHS: causas del desgaste dental.
2Importa cuántas veces entra en contacto el ácido
Refrescos, jugos de fruta y algunas bebidas deportivas contienen ácidos. Tomarlos a sorbitos durante mucho tiempo prolonga el contacto con los dientes. Que una bebida sea natural o no tenga azúcar no demuestra que sea poco ácida.
El efecto depende de la composición de la bebida, de la frecuencia y del tiempo de contacto. Por eso conviene revisar el hábito completo: qué tomas, a qué hora y cuánto dura ese vaso sobre tu escritorio. La acidez medida por sí sola tampoco describe todo el riesgo.
Fuente: ADA: alimentación y erosión dental.
3El reflujo y los vómitos frecuentes también cuentan
El ácido del estómago puede alcanzar la boca durante episodios de reflujo o vómito. La saliva ayuda a neutralizarlo y a retirarlo; cuando hay menos saliva, esa protección disminuye. El reflujo durante el sueño puede pasar inadvertido.
Si tienes agruras frecuentes, sabor ácido o vómitos repetidos, coméntalo con tu médico y con tu dentista. Lleva la lista de medicamentos que utilizas. El cuidado de los dientes y la evaluación de la causa digestiva necesitan coordinarse; no suspendas un medicamento por tu cuenta.
Fuente: MouthHealthy, ADA: erosión y reflujo.
4Qué cambios merece la pena revisar
La erosión puede acompañarse de sensibilidad al frío o al calor, cambios de color y pérdida de forma en bordes o superficies de masticación. El esmalte que ya se perdió no vuelve a crecer. Algunas personas tienen desgaste sin notar dolor.
Estos cambios tienen otras posibles explicaciones. En consulta se relacionan los síntomas con la exploración, los hábitos y la historia de salud. Llevar fotografías anteriores de tu sonrisa puede servir para comentar un cambio, pero una foto no sustituye la revisión clínica.
Fuente: NHS: signos y síntomas de pérdida de superficie dental.
5Cuidados cotidianos para reducir la exposición
Cuando consumas una bebida ácida, evita mantenerla en la boca o moverla entre los dientes. Reduce la frecuencia entre comidas y utiliza agua como bebida habitual. Después de consumir algo ácido, enjuagar la boca con agua ayuda a retirar residuos.
Después de un vómito, enjuaga con agua y evita cepillarte inmediatamente. Mantén tu rutina con un cepillo de cerdas suaves y pasta fluorada; pregunta en consulta cómo acomodar el cepillado a tus episodios y si necesitas algún producto específico. Frotar con más fuerza no corrige el desgaste.
6El tratamiento se decide después de entender el desgaste
El plan puede incluir cambios de hábitos, seguimiento y productos indicados para la sensibilidad o la protección del esmalte. Si ya falta estructura, pueden considerarse restauraciones según la zona y la cantidad de tejido que queda. No todo desgaste necesita una corona.
Pregunta qué hallazgos se encontraron, cómo se vigilará que el desgaste avance o se mantenga y cuál es el objetivo de cada opción. También puedes preguntar qué cuidados necesitaría una restauración. Entender ese plan evita confundir una reparación con la solución de la causa.
Fuente: MouthHealthy, ADA: protección y opciones de atención.
Qué llevar a tu valoración
- Una idea de las bebidas que consumes durante un día normal y de cuánto tiempo tardas en terminarlas.
- Los momentos en que aparece sensibilidad, desde cuándo sucede y si ha cambiado.
- Tu lista de medicamentos y cualquier antecedente de reflujo, vómitos o boca seca.
- El nombre de tu pasta y de los productos que utilizas para blanquear o limpiar los dientes.
La información es orientativa. La causa del desgaste y el tratamiento se determinan en una valoración profesional.
¿Notas un cambio en tus dientes?
En ORTODEM Querétaro puedes solicitar una valoración y comentar tus hábitos y molestias.
